# UN DÍA SIN MUJERES




# UN DÍA SIN MUJERES 



RECADO ESCOLAR




RECADO ESCOLAR

Cuatro reflexiones breves sobre la conciencia

1. Ninguna  conciencia existe en nosotros como una isla, consiste en una relación renovada sin cesar con el mundo.

2. La conciencia se construye usando como materiales los sentidos, las emociones, los sueños, la imaginación. Si no crece, se petrifica.

3. La conciencia es una forma que evoluciona modulándose según lo que vamos viviendo. No es, está siendo.

4. La conciencia no es algo absoluto que nos impone su ley. Podemos actor sobre ella, extenderla, esculpirla, darle capacidades.

Consejo pragmático para sanar el alma.

En el momento en que hacemos algo que nunca hemos hecho antes, ya estamos en el camino de la sanación. Vivimos con círculos viciosos de hábitos. Tenemos hábitos mentales, hábitos emocionales, hábitos sexuales y hábitos corporales.

Cuando rompemos los hábitos aparece una nueva dimensión de nosotros mismos, porque en el fondo, somos tan infinitos como el universo. Pero la familia, la sociedad, la cultura, nos ponen un molde. Cuando nos salimos del molde empieza la curación.

Para sanar, hay que hacer algo que no hayamos hecho antes y mientras más difícil mejor. Cuando salimos del molde empieza la curación.

Atrévete a romper tus propias barreras y transfórmate.

Alejandro Jodorowsky

Crisis climática

El conocido cambio climático ha tenido un viraje en su acepción. En realidad es un tema que afecta todo el planeta, por ende, no puede circunscribirse al clima. Es una crisis ecológica que si bien viene afectando a la humanidad desde la revolución industrial, no había tenido comparativo en gravedad con lo que se está viviendo hoy en día.

Que el cambio climático es el gran reto al que se enfrentan nuestras sociedades en las próximas décadas es algo que ya muy pocos se atreven a poner en duda. Desde el inicio de la revolución industrial a mediados del siglo XVIII se ha tejido un binomio que hoy amenaza con resultar terrible para las condiciones de vida en nuestro planeta: por un lado, la insaciable voracidad de crecer asociada al capitalismo. Por otro, la energía barata, manejable y de alta calidad asociada a los combustibles fósiles, en principio el carbón, luego el petróleo y ahora el gas natural.

Es la quema de estos combustibles fósiles para obtener energía lo que libera a la atmósfera los llamados gases de efecto invernadero (CO2, CH4, etc.) que, en última instancia, son los responsables del calentamiento global. Ahora bien, si la quema de combustibles fósiles es la responsable física última del cambio climático, son las dinámicas globales asociadas al desarrollo capitalista y su absoluta dependencia energética de aquellos (80% de la energía consumida sigue siendo de origen fósil) el principal escollo a la hora de solventar la crisis climática actual. Por un lado tenemos una matriz económica y social estructuralmente obligada a crecer a cualquier precio, sin importar los límites finitos de nuestro planeta. Por otro, nos encontramos la existencia de un lobby fósil formado por empresas petroleras y gasísticas que llevan décadas invirtiendo enormes sumas de dinero para financiar da negacionistas climáticos, venderse como empresas verdes o en tareas de presión para evitar que se tomen incluso las medidas más tibias.

En los últimos dos años, y en especial en los últimos meses, conceptos como "cambio climático", o "calentamiento global" dejan paso a otros como "crisis" o "emergencia climática". Este énfasis en la importancia y urgencia de desarmonizar nuestras sociedades es buena señal, pero lo realmente necesario es que se empiecen a tomar cuanto antes medidas políticas y económicas que lo hagan posible. Porque frente a un "no hay nada que hacer" que nunca sabemos si es espíritu de época y excusa fácil, lo cierto es que aún estamos a tiempo de evitar las peores consecuencias del cambio climático.

Para ello hace falta acción global y local mucho más decidida y ambiciosa que la habida hasta ahora. Así, por ejemplo, en diciembre de 2015 se firmó el Acuerdo de París, en el que la inmensa mayoría de países del mundo se comprometía a reducir sus emisiones para mantener la temperatura global muy por debajo de los 2ºC por encima de la temperatura pre-industrial y hacer esfuerzos para no superar los 1.5 ºC. Pero como no se usó ningún mecanismo diplomático global para conseguirlo, la suma de las llamadas contribuciones voluntarias nos llevarán a los 3.5 ºC, lo que hizo que muchos se refirieran a dicho acuerdo como un éxito diplomático pero un nuevo fracaso climático. Lo más importante es sin embargo, entender que los 1.5 ºC o los 2 ºC son cifras arbitrarias: el cambio climático no es un fenómeno de todo o nada, sino que se va agravando más y más al aumentar la temperatura media global. No pasará nada especial si superamos los 2 ºC: estaremos en una situación peor que tras superar los 1.5 ºC y mejor que la que tendríamos con 3 ºC. Por eso la lucha contra el cambio climático siempre tiene sentido. Cada fracción de grado cuenta, cada barril de petróleo no quemado cuenta.

Impactos ecológicos y sociales

Para describir las consecuencias del cambio climático me di a la tarea de buscar ejemplos recientes, cada vez resulta más fácil encontrarlos. Desde mayo de 2019, India sufre una ola de calor terrible. El 10 de junio, Nueva Delhi alcanzó los 48 ºC, récord histórico para ese mes. Al menos 78 personas murieron por causas directas debido a la ola de calor (la mortalidad indirecta se prevé mucho mayor). Los cuatro depósitos que abastecen Chennai (la sexta mayor ciudad del país) se han secado, lo que ha llevado al racionamiento y largas colas para conseguir agua. Desde marzo de 2019, el Medio Oriente americano sufre una serie de inundaciones, las peores desde los años treinta, que han provocado un daño estimado de 3,000 millones de dólares en estados como Iowa, Nebraska o Missouri. En la última semana de junio, Europa sufría la primera ola de calor de 2019, especialmente fuerte. En Alemania se esperaba que la temperatura superase  el récord anterior para junio en unos 2 ºC. El problema es que este récord es de 2018 y este solo es el principio: si no hacemos nada, las consecuencias serán más intensas y frecuentes a medida que avance el cambio climático. En la Ciudad de México hemos comenzado un tandeo en el suministro de agua, provocando escasez del vital líquido en zonas en las que nunca se había visto.

Las consecuencias del calentamiento global varían de manera considerable según cada región geográfica. En algunos sitios implicarán aumentos del nivel del mar y huracanes más potentes; en otros, sequías y olas de calor, y en otras regiones fuertes inundaciones. No es este el espacio para hacer una breve exposición del museo de horrores climáticos que podría traer el siglo XXI, así que me limitaré a dejar claras dos ideas. En primer lugar, el cambio climático es tremendamente injusto: proporcionalmente, los principales responsables son los países más desarrollados y, dentro de cada país, los más ricos. Sin embargo, sus consecuencias las sufren los países más pobres y, por supuesto, mucho mas las clases populares que las élites de cada país. 

En segundo lugar, el impacto del cambio climático viene mediado por las características concretas de las sociedades a las que afecta. El principal riesgo del cambio climático es que actúa como un multiplicador e intensificador de conflictos preexistentes. Por eso nuestras sociedades no solo deben transformarse para mitigar las causas del cambio climático, sino para ser capaces de minimizar el coste social de los acontecimientos climáticos extremos: que las sequías no arriesguen la seguridad alimentaria local y global, que los huracanes no supongan miles de muertos o desplazados permanentes, o que las olas de calor se asocien a mortandades mucho menores.

Finalmente me despido con una reflexión, te voy a contar una historia, querido lector:

Un día en la selva se dio un incendio que feroz, comenzó a arrasar con todo a su paso. Los animales, alertados salieron huyendo y de lejos observaron cómo las llamas iban consumiendo todo a su paso. Los parajes donde habían reposado, sus moradas, su sustento, todo iba pereciendo por causa del fuego. En medio de las llamas voraces, los animales horrorizados vieron la silueta diminuta de un ave, que en apariencia insignificante, bajó veloz al río, tomando agua con su pequeño pico, sobrevoló el incendio y dejó caer la poca agua que había recolectado. Repitió la operación varias veces, cuando los animales le  increparon: "hey, ¿para qué haces eso, qué no ves que no vas a poder hacer nada para apagar el incendio?", replicaron los animales, a lo cual el pajarito contestó: "no sé si pueda apagar las llamas, pero yo SI estoy haciendo mi parte".

Me pregunto si estás haciendo lo que te toca para dejarles un planeta habitable a tus hijos, esos niños que dices que amas por sobre todas las cosas...

Si quieres éxito en tu vida requieres estos tres valores (tercera parte de tres)

Ya abordamos la necesidad de tener una disciplina de esfuerzo y la importancia de generar profundidad en los vínculos, relaciones íntimas, ahora hablemos de un elemento que las sociedades modernas desprecian cada vez con más energía: la paciencia.

Todo lo bueno lleva tiempo.

El restaurante mexicano Pujol, calificado como el 15 mejor del mundo sirve como plato estrella un mole que se lleva aproximadamente semana y media en preparación. Los mejores vinos son los que se llevan más años en añejamiento en barrica. Las relaciones de trascendencia y confianza se llevan tiempo, así como los proyectos que de verdad tienen una relevancia social.

Todo lo importante y trascendente lleva tiempo.

Sin embargo, hoy en día, en la cultura de consumo, lo que no es rápido no sirve. Alguna vez me decía una paciente que en esta incesante búsqueda de pareja que a muchos aqueja, la gente busca hacer conexiones instantáneas, el famoso "click", cuando no se dan cuenta que el "click" también se construye, lo cual requiere tiempo y paciencia.

Especialmente las nuevas generaciones, los hijos del internet, los nativos tecnológicos han perdido la capacidad de esperar. Diez minutos esperando un café en el Starbucks son suficientes para desatar su impaciencia. La información y el intercambio está a un click de distancia, en tanto, que algunos afortunados, sabemos lo que es esperar y recibir una carta por correo.

Por ende, cada vez con más frecuencia, me encuentro con discursos de jóvenes que optan por opciones laborales distintas: ¿te vas a cambiar de trabajo, por qué? Pues porque no estoy haciendo algo de relevancia, no estoy impactando ni contribuyendo... Ok pero llevas 4 meses...

No se dan cuenta que hay que construir, los cimientos son lo que más tiempo se lleva en una construcción, son la base y determinan la solidez de la edificación. La capacidad de demorar se va perdiendo conforme vivimos vidas más cómodas y con ella, la capacidad de construir relaciones y situaciones verdaderamente significativas.

Sin la capacidad de dedicarme, sin paciencia, no puedo llegar muy lejos.

Atiende estos tres elementos:

Esfuerzo, intimidad y paciencia.

Desde esta perspectiva, tendrás una vida más llena de significado.


Si quieres éxito en la vida, requieres estos tres valores (parte 2 de 3)

Una vez que queda establecida la importancia de una mentalidad y una cultura de esfuerzo para poder tener logros relevantes en la vida, ahora hablemos de la relación que establecemos con el entorno.

Debido a la rapidez con la que se vive en nuestras ciudades modernas y a la desconexión interpersonal que han perpetrado las redes sociales, hoy en día las relaciones tienden a ser superficiales. Las nuevas generaciones no han vivido la experiencia de entender algo para que este algo sea realmente amado.

En la sala de espera para entrar a la junta hay cinco o seis personas, todas pertenecientes al mismo equipo de trabajo, es decir, que se conocen. Todos tienen un smartphone en las manos y la vista clavada en la pantalla, aguardando a que la sala de juntas sea desocupada por el equipo anterior. Cuando aquellos salen de la sala de juntas, lo hacen con la vista puesta en sus pantallas a su vez, los que estaban aguardando entran a la junta donde se acomodan, sacan sus lap tops y se disponen a tomar notas y comentar los temas de la junta, al tiempo que revisan su Facebook e Instagram y actualizan su perfil en LinkedIn.

¿Qué clase de confianza, compenetración y vínculo deviene de la dinámica antes descrita? Las relaciones nacen y se fortalecen cuando en la antesala nos vemos a los ojos y nos preguntamos: ¿cómo va todo? Escuché que iban a operar a tu mamá, cuéntame ¿cómo se encuentra?, etc. Pero estas oportunidades se encuentran cada vez más inhibidas y escasas, las personas entonces sobrellevan sus relaciones, y tienen vínculos débiles con gente a la que ve diariamente y con la que no desarrolla ningún sentido de pertenencia o afinidad.

En este mismo sentido, analicemos la relación que establecemos con las actividades. Francis Collins, es un genetista que llevó a cabo, lideró y desarrolló gran parte de la investigación sobre el genoma humano. Cuando Collins era adolescente sus intereses se dirigían hacia los deportes, en concreto al beis ball, sin embargo, una lesión le impidió continuar con una carrera como beisbolista profesional. Mostró amplias aptitudes para las ciencias químicas y biológicas y logró una beca para estudiar en el MIT. Recordemos que las ciencias nunca fueron su primera opción, sino el lugar al que acudió como premio de consolación. Gracias a sus logros científicos, Collins fue nombrado por el presidente Barak Obama director del National Institute of Health, el presidente Obama siempre se refirió a Collins como uno de los mejores científicos del mundo.

En una entrevista con Ellen DeGeneres, Collins dijo que amaba la ciencia porque le había costado mucho tiempo de dedicación y esfuerzo, y que estaba convencido de que había logrado más como científico de lo que hubiera logrado como deportista. Durante la entrevista, Collins dijo que era la profunda comprensión de la genética, la reflexión constante, los cuestionamientos continuos lo que le habían llevado a desarrollar un profundo amor por ella, la dedicación, la compenetración. Terminó diciendo que además de su esposa, era la relación que más le había costado y retribuido. Es decir, que el esfuerzo y la dedicación habían llevado a Francis Collins a establecer una relación de absoluta intimidad con la ciencia genética, al grado que eso despertó en el un anhelo por conocer más y la sensación de logro y disfrute en su campo.

Es cierto que hoy en día las relaciones de intimidad con las actividades, cosas y personas son cada vez más escasas. En esta cultura de relaciones superficiales, la falta de intimidad nos genera una sensación de vacío y tristeza, de falta de pertenencia y abandono. Nada es importante, nada es relevante, la vida es en blanco y negro, cuando el color se lo pone el profundo e intenso afecto que podemos desarrollar cuando nos damos a la tarea de ver y conocer a alguien o algo.

La intimidad, y sus connotaciones afectivas, es el segundo elemento indispensable para una vida exitosa.

 
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